La economía circular en 10 preguntas

Hacia un modelo más virtuoso para las personas y el planeta

diciembre 2019

Agence pour l’Environnement et la Maîtrise de l’Energie (ADEME)

Compramos muchas cosas y las conservamos cada vez menos tiempo. Para fabricarlos, hay que explotar materias primas y recursos cada vez más escasos. Se generan muchos residuos y no todos pueden ser reciclados, y cuando lo son, no indefinidamente. La contaminación de nuestro medio ambiente (aire, suelo, agua, clima) es importante. Desde la revolución industrial, nuestro modelo económico ha sido principalmente lineal: los recursos naturales se extraen continuamente y en cantidades crecientes para producir bienes y servicios, se consumen y luego se desechan al final de su utilidad. Hoy en día, es necesario y posible cambiar este modelo, limitando nuestro consumo, utilizando los menos recursos posibles, reutilizando y reciclando lo que se puede reutilizar, no produciendo para tirar rápidamente… De este modo, avanzamos hacia una economía « circular ». Esta transformación va acompañada de numerosos beneficios sociales, con la creación de puestos de trabajo y el desarrollo de iniciativas locales que refuerzan los vínculos entre los actores, en todos los territorios.

Para descargar: guide-pratique-economie-circulaire-10-questions.pdf (2,7 MiB)

1 - ¿Por qué es un problema nuestro patrón de consumo?

Vivimos y consumimos por encima de los recursos del planeta. Cada vez consumimos más y este modelo es cada vez menos viable para el futuro de la humanidad. La publicidad, las ofertas promocionales, la moda, los constantes avances tecnológicos en telefonía y multimedia, etc. nos empujan a renovar rápidamente nuestros bienes. En 2015, los países desarrollados utilizaron 30 toneladas de recursos per cápita, frente a 2 toneladas en los países en desarrollo. Pero estos recursos no son ilimitados. En 2019, el 29 de julio, superamos la capacidad anual del planeta para regenerar sus recursos y absorber los residuos. Se necesitarían 1,75 planetas para satisfacer las necesidades de la humanidad sin poner en peligro las necesidades de las generaciones futuras. Y si todo el mundo viviera como los franceses, necesitaríamos incluso 2,7 planetas.

Las perspectivas no son alentadoras, ya que en 2050 la población de la Tierra habrá aumentado en 2.500 millones. Al mismo tiempo, si no se cambia nada, el consumo mundial de materias primas pasará de 85.000 millones a unos 180.000 millones de toneladas.

2 - ¿Cuál es el estado de las reservas de recursos naturales?

Algunos recursos están amenazados por la escasez Los recursos naturales son ampliamente explotados para la producción de bienes y servicios y a veces están sobreexplotados o incluso en estado de agotamiento a escala mundial. Algunos han alcanzado un umbral crítico y su capacidad de regeneración está comprometida.

Mirando al futuro: consecuencias para el equilibrio mundial

Con unos recursos estratégicos cada vez más escasos, se plantea la cuestión del acceso y el reparto. Esta escasez dará lugar a la volatilidad y al aumento de los precios de las materias primas, pero también a riesgos de inestabilidad, tensiones e incluso conflictos geopolíticos.

Además, la explotación de ciertos recursos plantea problemas éticos y sociales. Según UNICEF, más de 40.000 niños trabajan en las minas del sur de la República Democrática del Congo, muchos de ellos en minas de cobalto, un mineral que se utiliza para fabricar baterías y condensadores para teléfonos inteligentes.

En Chile, Argentina y Bolivia, el uso masivo de agua para la producción de litio (un metal que también se utiliza en las baterías de los smartphones) está provocando conflictos con las poblaciones locales, hasta el punto de comprometer su supervivencia. Chile, por ejemplo, ha restringido el acceso de las empresas mineras a las reservas de agua dulce.

3 - ¿Podemos reducir el impacto medioambiental de los productos?

El diseño ecológico actúa en todo el ciclo de vida de un producto

Ahorrar energía y materiales, reducir la contaminación, aumentar la facturación… Muchas empresas se están embarcando en el ecodiseño para mejorar el rendimiento medioambiental de sus productos y servicios, así como su rendimiento económico.

Al elegir productos que llevan una de las 100 etiquetas medioambientales recomendadas por la ADEME, los consumidores pueden estar seguros de que están comprando un producto de diseño ecológico.

Todas las empresas pueden mejorar el rendimiento medioambiental de sus productos

Las empresas de todos los tamaños y sectores pueden llevar a cabo acciones de ecodiseño en diferentes grados:

Un estudio de la ADEME ha demostrado las numerosas ventajas del diseño ecológico para las empresas:

Actualmente se calcula que el 19% de las empresas han tomado medidas para mejorar el rendimiento medioambiental de sus productos y han aplicado acciones de ecodiseño, y que el 9% están en proceso de hacerlo. Por lo tanto, hay un grupo considerable de empresas que deben movilizarse.

Un ejemplo: el enfoque de diseño ecológico del Grupo SEB

Todos los productos fabricados se han rediseñado para que sean más fáciles de reparar y reciclar, para que integren materiales reciclados y polímeros de origen biológico, para que sustituyan las sustancias cuestionadas, etc. También se ha tenido en cuenta la reducción del consumo de energía y la huella de carbono durante el transporte.

4 - ¿Podemos reciclar todos nuestros residuos?

Para ser reciclados, los residuos deben clasificarse primero

En Francia, la tasa de recuperación de materiales de los residuos domésticos fue del 39% en 2014, una tasa que podría mejorarse. El resto acaba en el contenedor tradicional, luego se incinera o se deposita en el vertedero y, por tanto, se pierde para el reciclaje. En cuanto a los plásticos, las tasas han tocado techo: sólo el 20% de los residuos plásticos se reciclan en Francia, frente al 30% a escala europea.

El reciclaje es esencial porque reduce el uso de materias primas, pero también ahorra entre un 60% y un 97% de energía en comparación con un material fabricado con recursos no derivados del reciclaje. De ahí la importancia de la clasificación.

Los residuos de envases domésticos son la principal fuente de materiales reciclables, con 3,3 millones de toneladas. Le siguen los residuos de periódicos y revistas (1,4 millones de toneladas) y los vehículos al final de su vida útil (1 millón de toneladas). Hay una serie de canales de reciclaje organizados que funcionan bien.

En 2014, Francia incorporó 17,5 millones de toneladas de materiales reciclados a sus procesos de fabricación. El acero y la fundición reciclados representan el 51% de los materiales utilizados en la producción, el vidrio reciclado el 58% y el papel y el cartón el 66%. Sin embargo, el uso de plástico reciclado se ve obstaculizado por barreras tanto tecnológicas como económicas: su tasa de uso es sólo del 6%.

No todos los materiales se pueden reciclar

Sin embargo, el reciclaje tiene sus límites, porque no todos los materiales pueden reciclarse:

El caso del smartphone es revelador: en él se utilizan casi 50 metales, pero menos de 10 se reciclan actualmente.

El reciclaje no es suficiente para satisfacer la demanda.

Por ejemplo, actualmente se recupera el 53% del cobre contenido en los residuos, lo que satisface entre el 15 y el 17% de la demanda mundial. Sin embargo, la recuperación del 100% sólo cubriría el 37,6% de la demanda. Incluso con un reciclaje óptimo, seguiremos necesitando explotar más materias primas, especialmente si el consumo sigue aumentando. Por ello, además del reciclaje, son necesarias otras acciones para limitar nuestro consumo de recursos.

5 - ¿Por qué es importante que los objetos duren?

Conservar los objetos durante el mayor tiempo posible limita el impacto medioambiental

Ayuda a preservar los recursos y a limitar la cantidad de residuos en nuestros contenedores. Pero también es una forma eficaz de reducir el impacto de la fabricación. En el caso de muchos objetos, como los muebles, la ropa, los ordenadores y los teléfonos, es la fase de fabricación la que tiene el mayor impacto en el medio ambiente. En el caso del smartphone, representa el 75% del impacto.

Otra ventaja es que la prolongación de la vida útil de los productos permite ahorrar. Por ejemplo, mantener un lavavajillas durante 14 años en lugar de 11 supondrá un ahorro de 105 euros en el caso de un lavavajillas A+, de 150 euros en el caso de un A++ y de 250 euros en el caso de un A+++.

En Francia, se calcula que uno de cada dos aparatos denunciados al SAV no está averiado: no se necesitan piezas de recambio para que vuelva a funcionar. Se trata, por ejemplo, de una tubería obstruida o de una acumulación de cal… Por eso es tan importante realizar un buen mantenimiento de los aparatos.

En el 60% de las averías reales, el consumidor no intenta reparar el producto y nunca lo hace si el coste es superior al 30% del precio nuevo. Sin embargo, la reparación suele ser posible.

A partir del 1 de enero de 2020, será obligatorio mostrar un índice de reparabilidad en 5 categorías de equipos: lavadoras, ordenadores portátiles, smartphones, televisores y cortacéspedes. Se evaluará :

El índice de reparabilidad, puntuado sobre 10, se calculará a partir de las respuestas (sí/no) dadas a 10 criterios.

6 - ¿Está realmente programada la obsolescencia?

La obsolescencia programada no está generalizada

Se habla mucho de la obsolescencia programada, que consiste en reducir deliberadamente la vida útil y la duración del uso de un bien. Este fenómeno, considerado delito en Francia desde 2015, pretende fomentar la sustitución de productos, sobre todo de aparatos eléctricos y electrónicos. En 2014, el 92% de los franceses estaban convencidos de que los electrodomésticos estaban diseñados para no durar.

En realidad, la obsolescencia programada está lejos de ser un fenómeno generalizado. Por otro lado, otro tipo de obsolescencia tiene consecuencias graves y muy tangibles: ¡la obsolescencia cultural provocada por el marketing!

Un fenómeno muy real: la obsolescencia cultural

Desde los años 50, la renovación de las gamas de productos se ha acelerado, inculcando en el consumidor el deseo de poseer algo un poco más nuevo, un poco mejor que los demás. Esta dimensión subjetiva, denominada obsolescencia cultural, psicológica o de marketing, alimenta constantemente la sensación de tener que comprar nuevos productos.

Las modas, los cambios de estética, los gustos, etc. empujan a los consumidores a querer la última versión de un producto, aunque el que tienen siga funcionando, o a deshacerse de un equipo en cuanto surge un problema. Por ejemplo, el 88% de los franceses renueva su teléfono móvil aunque el anterior siga funcionando.

El resultado de esta obsolescencia elegida es que los objetos se renuevan cada vez más rápido, con importantes consecuencias para el planeta.

7 - ¿Puede la economía circular hacer que el mundo sea más justo e inclusivo?

Una evolución hacia más cooperación, solidaridad y anclaje en los territorios

En los últimos años han surgido nuevas formas de actividad, sobre todo con las empresas de economía social y solidaria (ESS). Su objetivo no es sólo generar beneficios, sino también dar un gran lugar a los empleados, una gobernanza democrática y una gestión responsable. En 2019, cerca de 40.000 establecimientos cotizan y emplean a 2,37 millones de personas, es decir, el 10,5% del empleo en Francia.

Hay muchas iniciativas en toda Francia

Los Repair Cafés®, talleres de reparación en colaboración, están en auge, por ejemplo. Gratuitos y abiertos a todo el mundo, están a cargo de voluntarios que comparten su experiencia y conocimientos con las personas que traen sus objetos rotos. Al dar una segunda vida a los objetos, contribuyen a reducir la cantidad de residuos, especialmente los eléctricos y electrónicos. También es una oportunidad para sensibilizar a la población sobre los problemas medioambientales relacionados con los residuos y el consumo excesivo, y para crear vínculos sociales fomentando la cooperación y la solidaridad.

En París, la Banque Solidaire de l’Équipement permite a las personas en situación muy precaria que tienen acceso a una vivienda adquirir nuevo equipamiento (vajilla, muebles, electrodomésticos, ropa de casa, etc.) a precios muy bajos. El banco opera a través de Emmaus Challenge, que recibe los bienes no vendidos de las grandes empresas. Sus empleados son personas en régimen de integración social.

Después de equipar a más de 1.000 familias en París en tres años, el objetivo es replicar esta iniciativa en toda Francia, gracias al apoyo de socios comunitarios y empresas locales.

8 - ¿La economía circular crea empleo?

Su importancia es real y el potencial de creación de empleo es significativo

La economía circular puede contribuir a la competitividad de las empresas y al desarrollo económico. La optimización de los recursos utilizados es una fuente de ahorro y están surgiendo nuevos modelos de negocio.

En la actualidad, la mano de obra de la economía circular se estima en casi 800.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (ETC), es decir, más del 3% del empleo mundial. Más de la mitad se dedican a las actividades ecológicas, el resto a la reparación, el alquiler y el mercado de segunda mano.

Se calcula que el sector representa un potencial de 300.000 puestos de trabajo adicionales en Francia de aquí a 2030 (en comparación con una hipótesis tendencial), algunos de los cuales aún no se han inventado. La mayoría de estos empleos serán locales, permanentes y no desplazables.

Se trata de una gran variedad de actividades, como el reciclaje, el diseño ecológico, la reutilización y la reparación. Según un estudio europeo, reparar sólo el 1% de los objetos que se tiran actualmente crearía 200.000 puestos de trabajo en Europa.

Surgen nuevas competencias

Entre las profesiones emergentes, podemos mencionar la de ingeniero de producto especializado en ecodiseño. Su objetivo es evaluar y diseñar productos y soluciones técnicas que limiten el impacto medioambiental de los productos y servicios a lo largo de todo su ciclo de vida, garantizando al mismo tiempo su desarrollo industrial.

Además, el diseño ecológico requiere una mayor comunicación y colaboración entre las distintas líneas de negocio y departamentos de la empresa. El análisis del ciclo de vida de los productos y servicios implica una estrecha colaboración entre el departamento de calidad o medio ambiente (gestor de calidad o responsable medioambiental) y el departamento de diseño-producción (ingenieros de procesos y productos) y los departamentos de marketing y ventas.

9 - ¿Qué medidas deben tomarse para cambiar el modelo?

La creación de un nuevo modelo de producción y consumo depende tanto de las acciones colectivas como de las individuales. Las iniciativas a todos los niveles pueden aportar respuestas para una sociedad más sobria y libre de residuos.

Vías de avance para las empresas y las autoridades locales

Participación de los jóvenes

En los últimos años, escuelas, colegios, universidades y otras instituciones han organizado acciones concretas: intercambio de juguetes, creación de un sistema de compostaje con los residuos del comedor, recogida de residuos eléctricos y electrónicos, etc. Los estudiantes también se involucran. La Red de Estudiantes Franceses para el Desarrollo Sostenible (REFEDD) ofrece regularmente conferencias y publicaciones para que los campus sean más eco-responsables.

Muchas de las acciones denominadas « Semana Europea de la Prevención de Residuos » se organizan también en colegios e instituciones de enseñanza superior, lo que demuestra el interés de los jóvenes y sus profesores por construir un mundo más sostenible.

10 - ¿Qué hacer como consumidor?

Los consumidores están en el centro de la economía circular y pueden marcar una diferencia positiva con su comportamiento. Cada uno de nosotros puede retomar el control de su forma de consumir y evitar la acumulación de objetos y muchos residuos.

Hágase las preguntas correctas antes de gastar

Comprar de forma sostenible

Haz que dure lo máximo posible

Por último, clasifique todos sus residuos

¡Nuestros residuos tienen valor! Por ejemplo, hay 100 veces más oro en una tonelada de teléfonos móviles que en una tonelada de mineral. Y hay canales de reciclaje para muchos artículos.

En caso de duda, el sitio web www.quefairedemesdechets.fr ofrece todas las respuestas. Se enumeran más de 850 tipos de residuos y 50 000 puntos de recogida. Basta con introducir un objeto o material, en función de su estado, para saber cuál es la mejor manera de clasificarlo y qué ocurrirá con él. Se enumeran los puntos de recogida en los alrededores. Según el tipo de producto, una vez depositado en los puntos de recogida, puede reutilizarse de diversas formas (ropa, muebles o equipos eléctricos y electrónicos, por ejemplo), reciclarse para producir materias primas o, en su defecto, recuperarse como energía.

Referencias

Para ir más allá