Asumir el papel de autoridad organizadora de la movilidad: el ejemplo pionero de la región de Lunévillois

enero 2023

Association Nationale des Pôles territoriaux et des Pays (ANPP - Territoires de projet)

El País de Lunévillois se convirtió en Autoridad Organizadora de la Movilidad el 1 de enero de 2018. Compartir coche, movilidad solidaria, coche compartido… La gama de formas de movilidad existentes y futuras en la región de Lunévillois se está expandiendo rápidamente. Ello requiere un compromiso de los ciudadanos y del público en general, una atenta observación de las reacciones y una amplia oferta de servicios. En la región de Grand Est, la región de Lunévillois, pionera en este campo, está dando ejemplo y haciendo hincapié en la importancia de la comunicación/información para potenciar la influencia del modelo.

Para descargar: enquete-mobilite-1.pdf (1,9 MiB)

La experiencia de la región de Lunévillois, una de las primeras PETR en asumir la responsabilidad de la movilidad, es ejemplar e ilustra la filosofía de Pays de coordinar las políticas públicas y poner en común los medios para aplicarlas. Para llevar a cabo esta misión, las AOM deben comprometer recursos financieros y humanos suficientes. El pago por movilidad es una importante palanca presupuestaria que el Pays du Lunévillois ha sabido activar. La posibilidad de recaudarlo fue una de las principales razones por las que el Pays du Lunévillois asumió esta responsabilidad. El volumen financiero es suficiente para garantizar el funcionamiento del servicio urbano en Lunéville, centro urbano del PETR, que absorbe alrededor del 60% del presupuesto, al tiempo que permite el desarrollo de modos de transporte alternativos, como el coche compartido y el car-sharing. Para esta zona rural, el coste de la prestación de servicios de movilidad a la población es importante. La dispersión de la población, la baja densidad de algunas zonas y la arraigada práctica del coche compartido contribuyen a una relación coste/usuario que puede parecer elevada, pero que es difícil de comprimir en estas condiciones. Para Guillaume Cornil, Director del PETR, « la movilidad en las zonas rurales, que es un factor clave en la transición ecológica y en las cuestiones de empleo, acceso a la sanidad y derecho al territorio en general, implica gastos importantes pero indispensables ». Al asumir esta responsabilidad, la estrategia y las acciones de las EPCI que componen el Pays no se dispersarán. Esta decisión se basó en un estudio de diagnóstico que comparaba la capacidad de acción de cada EPCI en orden disperso y el potencial de ejecución conjunta. La riqueza de los servicios ofrecidos por el apoyo colectivo abogó a favor de esta segunda opción, apoyada por una cultura de puesta en común bien arraigada en la zona. A modo de ejemplo, la zona cuenta desde 2010 con un servicio de transporte a la demanda, servicio financiado colectivamente, reflejo de la solidaridad entre intermunicipios con recursos desiguales. Se ha asumido la responsabilidad de todos los servicios de transporte, excepto el transporte escolar, que sigue siendo competencia de la Región. Desde entonces, se ha producido el despliegue de puntos de recarga para vehículos eléctricos, dirigido por un plan director para su instalación, y el desarrollo de un plan director para el uso de la bicicleta, en el que los agentes locales han participado en la organización de enlaces entre municipios.

La financiación de las agencias estatales es esencial para los agentes del desarrollo local. Les permiten « asumir más riesgos », comprometerse en iniciativas innovadoras de gran envergadura. Por ejemplo, el equipamiento de la región con 42 vehículos de car-sharing no habría sido posible a esta escala sin ayudas, sobre todo teniendo en cuenta que se necesitarán de dos a tres años para disponer de retrospectiva suficiente para hacer un primer balance de la operación. Lo mismo cabe decir del despliegue del transporte colectivo. El PETR se organizó como AOM tras un gran proyecto que requirió la participación de tres consultorías, una jurídica, otra técnica y una tercera que trabajaba en la movilización de organizaciones y agentes. En la actualidad, 2,5 equivalentes a tiempo completo trabajan en esta cuestión dentro de la estructura. La AOM funciona con un comité de movilidad dentro del PETR, compuesto por representantes elegidos de los organismos intercomunales, cada uno de los cuales goza de igual representación, independientemente de su tamaño. Se apoya en un COPIL, que reúne a las instituciones, al Consejo General (en particular para las cuestiones relativas al transporte compartido), a los organismos de financiación y a los usuarios de los servicios, siendo la inclusión de estos últimos un objetivo clave. Para ello, se han puesto en marcha diversas iniciativas, como reuniones con las partes interesadas (profesionales, asociaciones, residentes) y actos de sensibilización en fiestas populares, eventos populares y mercados. La presencia de esta multitud de agentes demuestra claramente el carácter transversal de las cuestiones de movilidad, vinculadas a la cohesión regional, el empleo y el acceso a la asistencia sanitaria. El único inconveniente de la asunción de responsabilidades es que la comunicación aún no está suficientemente calibrada para garantizar que se conozca toda la gama de soluciones que se ofrecen. Por ejemplo, la línea de información de la Agencia de Movilidad Local recibe principalmente preguntas sobre la existencia de una solución. En última instancia, el PETR espera alcanzar un nivel de conocimiento más satisfactorio, con el fin de responder lo más eficazmente posible a las necesidades y emergencias sociales, económicas y climáticas. En este sentido, parece que los efectos de la actual crisis económica y la presión sobre los precios del combustible han beneficiado a las soluciones propuestas por la región, ya que, por ejemplo, el uso del coche compartido ha aumentado un 30%, al igual que el uso compartido de vehículos. Un ejemplo de resiliencia regional. La respuesta del Director a la pregunta de si esta iniciativa de gran éxito puede reproducirse en otras zonas es afirmativa, aunque hay que tener en cuenta las condiciones específicas de la región de Lunévillois. Según él, se trata sobre todo de una cuestión de voluntad política, de asumir una responsabilidad colectiva en materia de movilidad, para aportar soluciones a cada uno de los municipios e intermunicipios de la zona. Al ser una zona muy rural, el País se presta especialmente bien a este tipo de puesta en común. Una zona con fuertes polaridades intermunicipales podría enfrentarse a otras limitaciones. El equilibrio entre los distintos agentes es un factor que facilita el diálogo y el desarrollo de respuestas conjuntas a los problemas de movilidad.

Referencias