Cómo pueden las ciudades aprovechar el potencial de las comunidades para llevar a cabo medidas ambiciosas en favor de la calidad del aire

La voz de las comunidades locales, un aire más limpio

Luisa Miranda Morel, Chloe Watson, 2026

Breathe Cities

¿Y si la clave para mejorar la calidad del aire de nuestras ciudades residiera en escuchar a quienes viven en ellas? En un mundo en el que 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado (OMS), los ayuntamientos deben replantearse su enfoque: la calidad del aire no se impone, sino que se construye conjuntamente con los ciudadanos.

Este informe, fruto de la iniciativa Breathe Cities (impulsada por Bloomberg Philanthropies, Clean Air Fund y C40 Cities), revela cómo la participación ciudadana transforma las políticas técnicas en acciones concretas, equitativas y sostenibles.

A través de inspiradores casos prácticos (Río de Janeiro, Yakarta, Londres, etc.) y métodos contrastados, ofrece una hoja de ruta para convertir a los habitantes en los protagonistas clave de la transición hacia un aire más saludable.

Para descargar: local_voices_cleaner_air_-_2.pdf (2,3 MiB)

El aire puro, un asunto que nos concierne a todos

1. ¿Por qué es imprescindible el compromiso comunitario ?

La contaminación atmosférica no es una abstracción : afecta de forma desigual a las poblaciones, en función de su lugar de residencia, su profesión o su acceso a la asistencia sanitaria. Las políticas tradicionales, a menudo diseñadas sin tener en cuenta a los afectados, no logran captar esta compleja realidad. Sin embargo, cuando las ciudades escuchan, involucran y crean conjuntamente con sus habitantes, los resultados son más pertinentes, mejor aceptados y más eficaces (p. 6).

Los beneficios de un enfoque inclusivo

La participación comunitaria permite:

@ Youmagic

2. Cinco formas de compromiso para actuar sobre la calidad del aire

El informe identifica cinco enfoques complementarios, que deben adaptarse según el contexto y la fase del proyecto (págs. 15-33). Cada método responde a necesidades específicas, pero es su combinación la que maximiza el impacto.

Compartir la información : hacer que el tema resulte concreto

El aire puro es un tema abstracto para muchos. Para hacerlo tangible, las ciudades deben traducir los datos en mensajes claros y arraigados en la vida cotidiana. En Río de Janeiro, un festival callejero inmersivo permitió visualizar los beneficios de una zona de bajas emisiones (DBE) al transformar temporalmente una arteria financiera en un espacio peatonal, cultural y verde (p. 19). Resultado : 2 000 participantes y una cobertura mediática masiva, lo que sentó las bases para la futura adopción de la política.

Métodos clave : campañas de sensibilización, datos abiertos (p. ej., Breathe London), herramientas digitales (p. 20).

Recabar opiniones : escuchar para actuar mejor

Las políticas más exitosas surgen de la escucha activa

. Yakarta utilizó una evaluación de necesidades para diseñar su zona de bajas emisiones (KRE-T), consultando a repartidores, vendedores ambulantes y residentes de los barrios prioritarios (Blok M, Dukuh Atas). Este enfoque reveló obstáculos imprevistos (p. ej.: dependencia económica de la calle) y permitió adaptar las exenciones y las ayudas (p. 22). En Ciudad de México, las entrevistas con los taxistas sacaron a la luz los obstáculos financieros y operativos para la adopción de vehículos eléctricos (coste inicial, acceso al crédito, infraestructuras de recarga), lo que llevó a una revisión del programa de subvenciones (p. 23).

Métodos clave : Encuestas, talleres, consultas digitales (p. 24).

Construir soluciones de forma conjunta : implicar a la comunidad desde la fase de diseño

Implicar a las comunidades desde la fase de diseño evita soluciones desconectadas de la realidad. En Bogotá, unos grupos de discusión con cuidadores familiares (en su mayoría mujeres) revelaron que sus desplazamientos habituales a pie (a colegios, centros de salud) las exponían en mayor medida a la contaminación. Gracias a sensores portátiles, la ciudad identificó itinerarios de riesgo y previó medidas específicas (p. 26). En Bangkok, se formó a habitantes de 15 distritos para que propusieran proyectos locales (p. ej., salas comunitarias con sistemas de filtración), respaldados por subvenciones públicas (p. 27).

Métodos clave : Talleres de codiseño, pruebas iterativas (p. 28).

Colaborar para llevar a cabo la acción : compartir responsabilidades

La colaboración entre instituciones y la comunidad refuerza la eficacia. En Sofía, una colaboración con las comunidades romaníes permitió comprender sus prácticas de calefacción y diseñar conjuntamente soluciones asequibles y adaptadas (aislamiento, optimización de los aparatos de aire acondicionado), más allá del simple cambio de combustible (p. 30). En Johannesburgo, se formó a jóvenes defensores del aire para que llevaran a cabo campañas (residuos, emisiones industriales) y presentaran un informe oficial al ayuntamiento, integrando sus prioridades (salud, empleos verdes) en las políticas locales (p. 31).

Métodos clave: Grupos de trabajo mixtos, comités consultivos (p. 32).

Facilitar un cambio impulsado por las comunidades : empoderar a los ciudadanos

El empoderamiento de los habitantes multiplica el impacto. Londres ha combinado consultas formales y apoyo financiero (7,7 millones de libras) para permitir que los grupos locales midan la contaminación (sensores de bajo coste) y actúen (p. ej., cierre de calles en las inmediaciones de los colegios, lo que redujo el NO₂ en un 23 %, p. 34).

Métodos clave : ciencia ciudadana, presupuestos participativos (p. 35).

3. Poner en práctica el compromiso : claves para el éxito

Para que el compromiso no se quede en algo simbólico, las ciudades deben respetar siete principios (p. 37-45) :

4. Casos prácticos: ciudades que inspiran

Los ejemplos concretos de Río de Janeiro, Yakarta, Ciudad de México, Bogotá, Bangkok, Sofía, Johannesburgo y Londres ilustran cómo el compromiso comunitario puede convertir las políticas en éxitos duraderos.

@ Breath Cities / CAF

5. Lecciones clave y recomendaciones

El informe extrae siete lecciones principales para las ciudades (p. 46) :

  1. La acción en favor de un aire limpio es más eficaz cuando parte de las comunidades: las políticas arraigadas en las realidades locales (p. ej., los desplazamientos de los cuidadores en Bogotá) son más justas y eficaces.

  2. No existe un modelo único : las ciudades pueden combinar distintos enfoques (información, consulta, codiseño, etc.) en función de sus necesidades.

  3. La calidad prima sobre la cantidad : un grupo pequeño pero muy implicado puede tener más impacto que una consulta amplia pero superficial.

  4. El compromiso es un trabajo colectivo : hay que movilizar a todo un ecosistema (comunidades, ONG, investigadores, empresas) para lograr una acción sostenible.

  5. Crear un ecosistema de actores : combinar los conocimientos locales y la experiencia técnica para obtener soluciones innovadoras y adaptadas.

  6. Medir el impacto : evaluar a quién ha afectado, qué cambios se han generado y cómo mejorar los procesos futuros (p. 45).

  7. Un compromiso significativo = un cambio sostenible : cuando las comunidades se sienten escuchadas y protagonistas, las políticas resisten el paso del tiempo.

6. Conclusión : Hacia ciudades que respiran

Este informe demuestra que la calidad del aire no se decreta desde un despacho : se construye conjuntamente con quienes la sufren a diario. Los ejemplos de Río, Yakarta, Londres o Bogotá demuestran que las ciudades que se atreven a escuchar, implicar y empoderar a sus habitantes obtienen resultados más ambiciosos, más equitativos y más sostenibles.

Para lograrlo, es necesario :

¿Y si tu ciudad se convirtiera en la próxima historia de éxito ?

Este resumen se basa en el informe « Local Voices, Cleaner Air: How cities can harness the power of communities to drive ambitious clean air action » (Breathe Cities, 2026). Para profundizar en el tema, consulta las páginas indicadas o explora los casos prácticos detallados (págs. 19-35)

1 : La ULEZ (zona de emisiones ultrabajas) es una medida implantada en Londres para reducir la contaminación atmosférica, limitando el acceso de los vehículos más contaminantes a una zona determinada del centro de la ciudad y sus alrededores.

Referencias

Para ir más allá