El sistema asistencial de Bogotá (Colombia)
Gobernanza participativa impulsada por las ciudades para una atención con perspectiva de género
2022
El Sistema de Cuidados de Bogotá es una iniciativa pionera que aborda la carga invisible del trabajo de cuidados no remunerado, que recae de forma desproporcionada sobre las mujeres.
En una ciudad donde 9 de cada 10 cuidadores son mujeres y el trabajo de cuidados no remunerado equivale al 20 % del PIB de Colombia, el sistema redistribuye las responsabilidades entre la sociedad, el Estado y las comunidades.
A través de los «bloques de cuidados» (espacios públicos reconvertidos) y la gobernanza participativa, ofrece educación, descanso y oportunidades económicas a las personas cuidadoras, al tiempo que garantiza servicios simultáneos para los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad. Se trata de un modelo de corresponsabilidad que combina la innovación institucional con las aportaciones de la base para construir una ciudad más equitativa.
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El Sistema de Cuidados de Bogotá constituye un ejemplo de modelo de gobernanza participativa en materia de cuidados impulsado por el ayuntamiento. Este sistema innovador, accesible y galardonado atiende las necesidades de cuidados mediante un enfoque corresponsable. El Sistema de Cuidados aborda asimismo un reto apremiante agravado por la pandemia de COVID-19: un aumento significativo del trabajo de cuidados no remunerado en Bogotá, que ha recaído de manera desproporcionada sobre las mujeres.
Una red de servicios para cuidadores y personas que reciben cuidados
El Sistema de Cuidados ofrece una red de servicios y programas a los cuidadores —principalmente mujeres— y a quienes necesitan cuidados, entre ellos niños menores de 13 años, personas con discapacidad y personas mayores. Junto con la reciente política pública de Bogotá en materia de mujeres y equidad de género, el Sistema de Cuidados establece un nuevo contrato social mediante el cual el trabajo de cuidados no remunerado se redistribuye entre la sociedad, el Estado y la comunidad. Su principio de gobernanza basado en la corresponsabilidad permite al Sistema de Cuidados alcanzar su objetivo general de reconocer, redistribuir y reducir el trabajo de cuidados no remunerado en la ciudad.
En la capital de Colombia, más de una sexta parte de sus 7,9 millones de habitantes realizan trabajo de cuidados no remunerado. Esta cifra supone un aumento de casi 500 000 cuidadores desde la época anterior a la COVID-19. En Bogotá, 9 de cada 10 cuidadores son mujeres y casi el 34 % de ellas tienen más de 50 años. Es más, las mujeres dedican cinco horas y media al día a las tareas domésticas no remuneradas. Si se remunerara según los precios de mercado, el cuidado representaría el 20 % del PIB de Colombia. Teniendo en cuenta este potencial sin explotar de oportunidad económica y con el fin de apoyar al creciente número de mujeres cuidadoras en Bogotá, el Sistema de Cuidado presenta una solución política necesaria que alivia y redistribuye el trabajo de cuidado de forma equitativa.
« Manzanas del Cuidado » en el centro de la atención
Las «manzanas del cuidado» de Bogotá son fundamentales para la implementación del Sistema de Cuidado. La ciudad ha reconvertido infraestructuras públicas existentes, como colegios, centros de salud e instalaciones deportivas, para crear estas manzanas del cuidado, a las que los residentes pueden acceder en un trayecto a pie de entre 15 y 20 minutos. Las manzanas del cuidado están diseñadas para ayudar a las mujeres a cuidarse a sí mismas y, de este modo, les brindan oportunidades de relajación, desarrollo personal y participación en la política y la vida cívica. Los servicios de formación continua incluyen clases de emprendimiento, cursos para obtener el título de primaria y secundaria, yoga o clases para aprender a montar en bicicleta. Para garantizar que las personas que prestan cuidados, especialmente las mujeres, puedan participar, se ofrecen programas y servicios simultáneos tanto para ellas como para las personas a las que cuidan. Por ejemplo, mientras un niño asiste a clases de natación, su madre puede inscribirse en una actividad educativa o recreativa en el mismo bloque de atención. Esta innovación en la forma en que el municipio planifica y ofrece sus servicios ha dado respuesta a un reto clave: cómo generar tiempo para quienes carecen de él.
Entre octubre de 2020 y octubre de 2022, Bogotá ha desarrollado 14 bloques de atención y ha movilizado vehículos totalmente equipados para llevar los servicios de atención a quienes viven en zonas rurales. En sus dos primeros años de implementación, el Sistema de Atención ha prestado más de 230 000 servicios a cuidadores y personas atendidas. La ciudad tiene previsto construir un total de 45 bloques de cuidados para 2035, ampliando así el acceso a una red de servicios de cuidados en toda la ciudad. Las rutas circulares de transporte público seguirán mejorando la accesibilidad a los bloques de cuidados. Este enfoque espacial de los cuidados sienta las bases del plan de desarrollo de Bogotá para el periodo 2022-2035 y conduce a la ciudad hacia un modelo sostenible y con igualdad de género.
Las comunidades deciden
La participación comunitaria ha sido fundamental para el diseño y la implementación del Sistema de Cuidados de Bogotá. El sistema de cuidados no solo se conceptualizó en debates con mujeres y cuidadores, sino que la ciudad también sigue fomentando un diálogo permanente, constante y directo con las comunidades. Aunque el sistema de cuidados es una iniciativa impulsada por la ciudad, el sistema de cuidados de Bogotá ofrece un excelente ejemplo de cómo adoptar una gobernanza participativa y situar a las comunidades en el centro de la toma de decisiones. A través de la participación ciudadana, Bogotá pudo determinar que su prioridad para el sistema de cuidados debía ser proporcionar más tiempo libre a los cuidadores para que pudieran acceder a oportunidades de formación continua, mejorar el autocuidado y participar en la política y la vida cívica.
Durante la fase de diseño del sistema de cuidados, el Ayuntamiento llevó a cabo 21 grupos focales, 17 entrevistas y 17 entrevistas con cuidadoras. Entre las participantes se encontraban mujeres de diferentes razas, orientaciones sexuales y personas con discapacidad, lo que aportó perspectivas diversas al debate. Las voces, visiones y experiencias de casi 5 500 mujeres han contribuido a dar forma a la política pública de Bogotá en materia de mujeres y género para el período 2020-2030.
Aunque el Sistema de Cuidados está gestionado por la Secretaría de la Mujer de Bogotá, cuenta con el respaldo de una comisión intersectorial que abarca toda la ciudad, lo que pone de relieve el carácter intersectorial del cuidado. Además, para garantizar la participación continua de las mujeres cuidadoras en los procesos de diseño e implementación del sistema, Bogotá ha introducido en la Comisión un mecanismo de participación ciudadana que da voz a una gran diversidad de mujeres y cuidadoras. Además, las mesas redondas locales sobre el sistema de cuidados que se celebran por toda la ciudad ofrecen a los vecinos una plataforma para interactuar con la administración. En conjunto, las aportaciones de la Comisión y de las mesas redondas dan forma al futuro del sistema de cuidados.
Retos de la gobernanza participativa
A pesar de los éxitos del galardonado sistema de cuidados, este también se ha enfrentado a retos. Por ejemplo, la « desconfianza histórica » hacia las instituciones gubernamentales en Colombia supuso un obstáculo para la gobernanza participativa. La ciudad sigue colaborando con los vecinos y los cuidadores para fomentar un sentido de pertenencia al Sistema de Cuidados. La administración también está trabajando para incorporar el Sistema de Cuidados en la legislación nacional y garantizar la financiación necesaria para mantener esta iniciativa, de modo que los cambios administrativos no dejen a las mujeres desamparadas. La ciudad continúa evaluando el Sistema de Cuidados y sus resultados para incorporar las aportaciones de los cuidadores y las personas que reciben cuidados, con el fin de que pueda alcanzar verdaderamente los objetivos de reconocer, reducir y redistribuir las responsabilidades del cuidado.
Además, la educación desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del sistema de cuidados. Bogotá ofrece formación a las mujeres en materia de planificación local y presupuestos participativos para animarlas a participar e influir en las políticas que les afectan a ellas y a sus comunidades. Dado que los estereotipos de género siguen haciendo recaer la carga del cuidado sobre las mujeres, la ciudad organiza talleres de transformación cultural centrados en enseñar a los hombres a cuidar de sí mismos y de los demás. La gobernanza participativa será, por tanto, más eficaz si coincide con cambios más amplios en los discursos y las percepciones sobre el género.
Éxitos
Adaptación de los servicios mediante la participación ciudadana
Antes de establecer el Sistema de Cuidados, Bogotá llevó a cabo grupos focales y entrevistas para comprender mejor las necesidades de las mujeres y las personas cuidadoras. Una vez puesto en marcha el programa, Bogotá creó una Comisión Intersectorial de Cuidados, un mecanismo de participación ciudadana y Mesas Redondas Locales del Sistema de Cuidados para recabar opiniones detalladas y adaptar el programa de cuidados.
Pensamiento innovador y uso de los recursos
Al situar el cuidado en el centro de la toma de decisiones e integrar la perspectiva de género en todos los departamentos municipales, Bogotá ha creado un programa que utiliza los recursos municipales de forma transversal para satisfacer las necesidades de los cuidadores y de las personas que necesitan cuidados (por ejemplo, rutas de transporte circulares, proximidad de los servicios y actividades simultáneas).
Un enfoque espacial del cuidado
La participación ciudadana y el aprovechamiento de la infraestructura existente han permitido a Bogotá desarrollar un nuevo Plan Director Urbano que integra el cuidado en la planificación urbana y ofrece servicios a una distancia de entre 15 y 20 minutos a pie.
Empoderamiento
El Sistema de Cuidado reconoce la importancia del trabajo de cuidado no remunerado y proporciona a las mujeres las herramientas para perseguir sus sueños, completar su formación continua, dedicar tiempo a sí mismas y participar en la vida cívica.
Retos
Desconfianza histórica hacia las instituciones gubernamentales
La confianza es la columna vertebral del Sistema de Cuidados; sin embargo, ganarse esa confianza —asegurarse de que las cuidadoras disfruten del programa y fomentar un sentido de pertenencia— es más fácil de decir que de hacer. Abordar la desconfianza hacia las instituciones públicas exige medidas que vayan más allá del alcance del programa y busquen cambiar el clima actual.
Viabilidad más allá de los ciclos políticos
Garantizar la perdurabilidad del Sistema de Cuidados requiere una formalización jurídica, un plan financiero sólido y un proceso de participación ciudadana que alimente continuamente el programa.
Evaluación
Analizar el impacto del Sistema de Cuidados desde una perspectiva inclusiva es esencial para comprender el estado actual del programa y seguir mejorándolo.
La transformación estructural lleva mucho tiempo
Más de 9 544 personas han asistido a talleres de transformación cultural; sin embargo, impulsar un cambio cultural que redistribuya y reduzca el trabajo de cuidados no remunerado de las mujeres puede ser una tarea para las generaciones venideras.
Sources
Documento en la página web de Metropolis : Participatory Governance in Local Care Programs - Lessons from Bogotá and Chicago - Gobernanza participativa en los programas locales de asistencia: lecciones de Bogotá y Chicago
To go further
Página web de www.metropolis.org/