El programa «La Rolita» de Bogotá
2026
Bogotá está revolucionando el transporte urbano con La Rolita : un programa de autobuses 100 % eléctricos conducidos por mujeres.
En una ciudad donde la desigualdad de género y el desempleo son retos importantes, este proyecto ha formado a más de 700 conductoras desde 2022, el 95 % de las cuales carecía de experiencia previa.
A través de colaboraciones con ONG, talleres de inclusión social y apoyo psicológico, La Rolita ha creado puestos de trabajo estables (con una tasa de retención que duplica la media del sector) y ha mejorado el acceso al transporte en zonas desatendidas.
Una iniciativa social y medioambiental que demuestra que la transición energética puede generar oportunidades para todos.
Caso práctico extraído del informe: «Cómo están abordando las ciudades el uso de los combustibles fósiles» (véase la ficha informativa enlazada)
El proyecto «La Rolita» de Bogotá formó a conductoras de autobús para gestionar una flota 100 % eléctrica que conecta rutas que antes contaban con un servicio deficiente.
Para ampliar el alcance, se utilizaron las redes sociales para dar a conocer la convocatoria de la empresa para contratar conductoras, y se establecieron colaboraciones con ONG y organizaciones que trabajan con refugiados, personas sin hogar o personas en programas de rehabilitación de drogas. Las actividades a nivel comunitario, como talleres para las familias de las empleadas o formación para el mantenimiento de invernaderos, sirvieron como vehículo para la inclusión social. El proyecto también proporcionó apoyo psicosocial profesional a las mujeres, así como formación sobre temas como las finanzas personales y el autocuidado. Para fomentar el bienestar del personal que asistió a los programas de formación del proyecto, se repartieron vales de comida a 198 trabajadores. Se seleccionó a determinados grupos, como las mujeres embarazadas y las personas con discapacidad, para que recibieran cantidades más elevadas con el fin de ayudar a mitigar las cargas económicas a las que pudieran enfrentarse.
Hasta 2025, La Rolita ha creado más de 700 nuevos puestos de trabajo desde 2022, entre ellos 200 para familias monoparentales y más de 120 para personas de entre 18 y 28 años, y ha ayudado a 400 ciudadanos a recategorizar sus permisos de trabajo e incorporarse al empleo formal.
En general, el 95 % de las personas contratadas carecía de experiencia previa. Esto animó a mujeres que anteriormente se encontraban en el empleo informal a presentar su candidatura, lo que mejoró su inclusión en el sistema de empleo formal. Más de 92 trabajadoras han recibido apoyo a través de 222 sesiones psicosociales individuales, así como de 5 sesiones grupales que han llegado a 135 trabajadoras, lo que ha dado lugar a una mejora de la salud mental, una reducción de la ansiedad y una mayor capacidad para superar las barreras sociales.
El enfoque de formación específico del programa ha dado lugar a una tasa de retención superior a la media. La rotación de personal es la mitad de la tasa registrada en las empresas del sector (2 % frente al 4-6 %). El programa estima que el retorno de la inversión en la formación de los trabajadores se vuelve positivo tras los primeros cuatro a seis meses de trabajo.
Lograr la independencia financiera de los combustibles fósiles
Las ciudades pueden reducir sus riesgos financieros y de reputación rompiendo los vínculos con fuentes de ingresos relacionadas con los combustibles fósiles, como asociaciones, patrocinios o inversiones. Una estrategia clave consiste en revisar y desinvertir en activos financieros —como fideicomisos, fondos de pensiones o reservas— vinculados a los combustibles fósiles, al tiempo que se aumenta la inversión en soluciones climáticas. Boston, por ejemplo, ha reorientado su fondo general de 635 millones de dólares estadounidenses hacia fondos ESG1, logrando rendimientos comparables o incluso superiores. Auckland también ha reasignado 1.320 millones de dólares neozelandeses procedentes de acciones aeroportuarias a un « Fondo para el Futuro », apoyando así proyectos climáticos impulsados por la comunidad e iniciativas lideradas por los maoríes.
Otro enfoque consiste en sustituir la publicidad y el patrocinio vinculados a los combustibles fósiles por alternativas más respetuosas con el medio ambiente para evitar la hipocresía y el « greenwashing ». Ciudades como Ámsterdam, Sídney y Estocolmo fueron las primeras en prohibir la publicidad de combustibles fósiles, con Ámsterdam a la cabeza en 2020. París, en su Plan de Acción Climática para 2024, se ha comprometido a evitar cualquier colaboración con productores de combustibles fósiles, dando así un claro ejemplo de alineación financiera y ética con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
1 Los fondos ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) son un tipo de fondo de inversión que incorpora criterios medioambientales, sociales y de gobernanza en sus procesos de selección y gestión de activos. A continuación se ofrece una breve explicación de cada uno de estos componentes y de su importancia.
Sources
Extracto del documento, páginas 24 a 25 : How cities take action on fossil fuels - Cómo actúan las ciudades frente a los combustibles fósiles
To go further
C40 Cities : www.c40.org/