Gestión adaptativa de las lagunas y marismas del paraje de las salinas de la Camarga (Francia)
agosto 2021
Agence pour l’Environnement et la Maîtrise de l’Energie (ADEME)
En el corazón salvaje de la Camarga, donde el río Ródano desemboca en el Mediterráneo y los flamencos tiñen de rosa las marismas, se libra una batalla silenciosa entre la tierra y el mar. Con el 70 % de su superficie a menos de un metro sobre el nivel del mar, este delta se encuentra en primera línea frente al cambio climático, y sus frágiles ecosistemas y salinas se ven amenazados por la subida del nivel del mar y las tormentas. Desde 2011, un enfoque de gestión adaptativa ha transformado las salinas abandonadas en una zona tampón natural, permitiendo que la naturaleza recupere sus derechos al tiempo que fomenta nuevos usos humanos: el ecoturismo, la pesca y el pastoreo. Aquí, la adaptación no se construye en contra de la naturaleza, sino junto a ella, lo que demuestra que, a veces, la mejor solución es dejar que la tierra se recupere por sí misma.
Para descargar: capitalisation-cc-adaptation-practices-mediterranean-011449b-projectfolio-en.pdf (3,2 MiB)
¿Cómo contribuye esta iniciativa a la adaptación del territorio al cambio climático?
La Camarga se ve amenazada por la subida del nivel del mar
La subida del nivel del mar (estimada en +16 cm entre 1902 y 2010) y la erosión costera (agravada por tormentas cada vez más frecuentes) ya están teniendo un grave impacto en el litoral y en la biodiversidad de los ecosistemas lagunares, así como en su funcionamiento. A medio y largo plazo, el cambio climático afectará gravemente a la biodiversidad de los humedales aislados, especialmente a las especies menos móviles (plantas, moluscos, etc.) y a las especies endémicas, que no pueden migrar para adaptarse a las alteraciones de su ecosistema.
La Camarga está especialmente expuesta a las inundaciones marinas, ya que el 70 % de su superficie se encuentra a menos de 1 m sobre el nivel del mar, y el delta se hunde (asienta) unos 2 mm al año. A esta situación se suma una subida prevista del nivel del mar de entre +10 y +25 cm para 2050.
Presiones sobre los entornos naturales y las actividades
La subida del nivel del mar y la erosión costera están afectando a determinadas actividades económicas (las salinas, por ejemplo), con efectos significativos sobre la biodiversidad y importantes consecuencias económicas (el costoso mantenimiento de condiciones «artificiales», tanto específicamente para la producción de sal como, de manera más general, las defensas marítimas para proteger la zona). Como consecuencia de la subida del nivel del mar en la Camarga, cada vez resulta más difícil drenar la laguna de Vaccarès. Además, la población, las infraestructuras y las actividades de toda la zona —incluido el turismo— se ven amenazadas por desastres naturales o relacionados con el clima.
La gestión adaptativa como solución basada en la naturaleza
La restauración de los humedales de la Camarga en el emplazamiento de las antiguas salinas es una estrategia para frenar y reducir el aumento del nivel del mar y los riesgos de inundación, y así aumentar la resiliencia ante los impactos del cambio climático. El reto consiste en aprovechar la capacidad de los humedales para almacenar temporalmente agua de mar durante las crecidas. Además, la salicornia y otros ecosistemas de marisma también pueden retener sedimentos.
Redescubrir el mecanismo natural del delta, basado en la gravedad, y crear nuevos usos en el emplazamiento
Además de la formación natural de un banco de arena costero móvil, que ayuda a reducir los riesgos de erosión y sumersión sin coste alguno, el enfoque de gestión también ha contribuido a mejorar el estado ecológico general de los hábitats de la laguna. Esto ha permitido la recuperación de las poblaciones de peces en el mar y en las lagunas, ha incrementado las colonias reproductoras de gaviotas, charranes y aves zancudas, mientras que los terrenos desnudos han sido recolonizados por praderas salinas de Salicornia. Además, este enfoque también ha fomentado la diversificación de los usos del espacio, incluyendo el ecoturismo, el turismo de playa, la pesca, la caza y el pastoreo.
Proyecto destacado
Objetivo
Lograr un retroceso controlado y gradual de la línea de costa en los sectores afectados por la erosión y recrear un mecanismo hidrológico natural basado en la gravedad, reconectando las lagunas entre sí, con el mar y con las cuencas hidrográficas subacuáticas vecinas.
Antecedentes
El delta del Ródano, también conocido como delta de la Camarga, se encuentra al oeste de Marsella y abarca 140 000 hectáreas. En concreto, alberga zonas de cultivo de arroz y de producción de sal. Las salinas de Salin-de-Giraud (Bouches-du-Rhône) se crearon en 1855 y su tamaño fue aumentando gradualmente durante los siglos XIX y XX.
Entre 1950 y 1970, la Compagnie des Salins du Midi instaló importantes infraestructuras para transformar las marismas de la Camarga en una zona industrial de producción de sal. Estas instalaciones mantenían niveles de agua artificialmente altos en verano, de modo que se pudiera bombear agua de mar a los estanques de evaporación en primavera y verano, y niveles bajos en invierno. Al mismo tiempo, aumentaba el número de visitantes en la zona, ya que el lugar era mucho más accesible.
Entre 1990 y 2007, el lugar atravesó una época difícil, lo que condujo a la venta de parte de las salinas. Desde que la Autoridad de Conservación Costera adquirió el terreno de 6.527 hectáreas entre 2008 y 2012, esta zona de producción de sal se ha transformado en una zona de conservación de humedales.
Descripción técnica
El convenio de cogestión entre la Autoridad de Conservación Costera, el Parque Nacional Regional de la Camarga (PNR), la Sociedad Francesa de Protección de la Naturaleza (SNPN) y Tour du Valat estableció los siguientes objetivos de gestión, en base a los cuales se definieron varias medidas:
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Restablecer un mecanismo hidrológico más natural
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Recuperar los ecosistemas costeros
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Mantener o aumentar el hábitat para las colonias de aves acuáticas
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Aplicar un enfoque de gestión adaptativa en respuesta al aumento del nivel del mar
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Tener en cuenta las cuestiones económicas locales
Abandonar los diques costeros y consolidar los diques internos. En cuanto a la infraestructura hidráulica existente para la producción de sal, se tomaron varias medidas para volver a conectar las distintas masas de agua durante dos fases de obras en 2015 y 2019: se dragaron canales, se construyeron o renovaron compuertas y se nivelaron los diques.
Desde una perspectiva socioeconómica, se mejoraron las entradas norte y sur del emplazamiento (señalización, restauración de edificios históricos), se firmaron convenios para las actividades agropastorales y cinegéticas, y cada año se definen planes de gestión de las playas (zona de Beauduc).
Se supervisa periódicamente la calidad del agua, así como la flora y la fauna de la zona, para evaluar el impacto de los mecanismos hídricos modificados en el paisaje y la biodiversidad.
Territorio afectado:
Lagunas y marismas del emplazamiento de las salinas de la Camarga. Promotores de la iniciativa: Autoridad de Conservación Costera (propietaria); cogestores: PNR de la Camarga (coordinador), SNPN, Tour du Valat. Socios: WWF, Unión Europea, Agencia del Agua Ródano-Mediterráneo-Córcega, Ministerio de Ecología de Francia, Fundación Total, Región Sur, MAVA, Fondation de France
Calendario: 2011-2019
Recursos humanos:
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Alrededor de 4 empleados a tiempo completo al año
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Seguimiento hidromorfológico, hidrobiológico y ecológico
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Gestión del proyecto (obras de infraestructura hidráulica, restauración del patrimonio cultural, etc.)
Recursos financieros:
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Presupuesto total para el periodo de gestión 2013-2016: 1 814 770 €, subvencionado por los socios y la Autoridad de Conservación Costera
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Obras de infraestructura hidráulica realizadas en 2019: 600 000 €
¿Cuáles son los resultados tangibles?
Un mecanismo hídrico natural y la recolonización por parte de la fauna silvestre
Se ha restablecido un mecanismo hídrico « natural »: la morfología de la zona ha cambiado (inundación y reformación de un banco de arena costero), los movimientos del agua son inducidos por la gravedad y las variaciones en los niveles de agua están menos controladas y son más naturales. La desintegración gradual de los diques costeros ha dado lugar a la redeposición de arena a lo largo de la línea de costa, modificando la topografía de las playas. La descompartimentación de las lagunas permite que el agua fluya con mayor libertad; la menor salinidad ha contribuido a la recuperación de los lugares de reproducción de los peces; el retorno a un ciclo hidrológico natural (inundaciones en invierno, sequía en verano) ha dejado espacio para que la salicornia, las plantas de marisma y la vegetación acuática recolonicen la zona; y ha reaparecido la anguila europea, una especie en peligro de extinción. También han regresado al lugar numerosas especies de aves, gracias, en parte, a los menores niveles de salinidad.
Una estrategia menos costosa que la construcción de diques
El abandono de nueve kilómetros de diques costeros ha supuesto un ahorro de entre 13 y 17 millones de euros en inversiones de reconstrucción, de entre 7 y 24 millones de euros en costes de construcción de diques y de al menos 800 000 euros al año en mantenimiento.
Las inversiones se están centrando en el mantenimiento del dique interior, que tiene una longitud de 16 km. El valor total estimado de los humedales costeros puede alcanzar los 160 000 euros por hectárea al año, teniendo en cuenta el almacenamiento de carbono, la protección costera, la salud de las poblaciones de peces y la mejora de la calidad del agua. Además, las ventajas económicas de la restauración ecológica también incluyen los numerosos servicios ecosistémicos que pueden proporcionar los humedales restaurados, entre ellos las posibilidades para el turismo y las actividades de ocio.
Hay que seguir trabajando
Se han planificado o se están barajando una serie de acciones futuras, basadas en los resultados de 10 años de gestión adaptativa, entre las que se incluyen:
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Crear carriles bici (en colaboración con las autoridades locales) y poner a prueba un servicio de transporte para mejorar el acceso al lugar.
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Continuar con las obras de restauración del sistema hídrico, incluso en la parte alta del curso del río.
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Definir modelos y escenarios prospectivos sobre los efectos del aumento del nivel del mar.
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Mantener el diálogo con los agentes locales y los residentes del pueblo vecino, Salin-de-Giraud.
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Evaluar las funciones hidrológicas de los ecosistemas restaurados y su capacidad para actuar como zona de amortiguación climática.
Dificultades que hay que superar
Tras la eliminación de los cerramientos de los pólderes, ha entrado en el emplazamiento agua dulce de baja calidad debido a las actividades agrícolas aguas arriba, por lo que es necesario encontrar soluciones para mejorar la calidad del agua. Nuevas especies de fauna silvestre, no previstas, han colonizado las antiguas salinas, entre ellas grandes aves rapaces como el búho real (Bubo bubo), que está amenazando la reproducción de la colonia de flamencos. Cuando se renaturaliza un espacio, no es posible controlarlo todo y, en ocasiones, hay que hacer concesiones en materia de biodiversidad.
Por último, a los usuarios del espacio no les resultó fácil aceptar el abandono del dique costero. Es necesario mejorar la comunicación y la cooperación con los residentes de la Camarga para ayudarles a aceptar los cambios a largo plazo en el espacio.
Fomentar enfoques alternativos para la gestión de riesgos en las zonas costeras
La gestión adaptativa, tal y como se presenta aquí, solo se aplica a las antiguas salinas, propiedad de la Autoridad de Conservación Costera. No obstante, debería permitir plantearse las siguientes preguntas: ¿en qué condiciones este tipo de gestión es una buena idea, o incluso necesaria? ¿Qué concesiones hay que hacer para ponerla en práctica? El objetivo es promover un enfoque de gestión del litoral más coherente y sistemático en todo el país o incluso a nivel internacional. El proyecto LIFE adapto, que se puso en marcha en 2017 por un período de cuatro años en diez emplazamientos experimentales repartidos por toda Francia y sus territorios de ultramar, contribuirá a este proceso de reflexión. Este proyecto tiene como objetivo demostrar que la integración de los ecosistemas y los hábitats naturales en una gestión flexible del litoral puede constituir una solución de adaptación al cambio climático en las zonas costeras.
¿Cuáles son las condiciones para el éxito?
Factores clave de éxito
Un factor importante para el éxito fue la colaboración sin precedentes entre los tres cogestores (PNR, SNPN, Tour de Valat), cada uno de los cuales aportó sus competencias y una visión distinta de los problemas que afectan al litoral de la Camarga.
Otro factor clave fue la aceptación social de este enfoque, sobre el que existe muy poca experiencia (a nivel mundial) y que requiere que la población local y los turistas acepten un desarrollo natural no controlado. Aunque los conflictos y los sentimientos que genera este enfoque pueden ser difíciles de gestionar, es esencial tenerlos en cuenta. Esto puede lograrse, por ejemplo, mediante acuerdos de uso, la participación de las partes interesadas en la definición de medidas (concertación), una comunicación regular sobre el enfoque y sus resultados, etc.
Por último, el apoyo financiero de patrocinadores privados contribuyó a llevar a cabo determinadas actividades en el marco de este enfoque.
Áreas críticas
Existen varias áreas críticas para las futuras fases del proyecto. Entre ellas se incluye el aumento de la capacidad de los cogestores para supervisar, cuantificar y planificar escenarios futuros para un espacio en rápida evolución. Además, es necesario adquirir una mejor comprensión de los (complejos) mecanismos de la línea de costa y los sedimentos, así como de sus efectos sobre la flora y la fauna del espacio.
Debe prestarse especial atención a la aceptabilidad social de estas transformaciones y al cambio de percepciones: esto implica explicar a la población local y a los usuarios que los cambios actuales no son catastróficos y que, aunque los procesos naturales puedan ser impredecibles o perturbadores, son los que hacen que el lugar sea rico y singular.
Las tareas finales incluyen evaluar la capacidad de los ecosistemas restaurados para funcionar como amortiguadores hidrológicos y climáticos, así como demostrar retrospectivamente el valor de esta experiencia de gestión.
Argumentos a favor de la adaptación
Ante el aumento del nivel del mar y los procesos costeros (especialmente allí donde hay erosión), muchas zonas costeras se verán expuestas a mayores riesgos de intrusión de agua salada. Las estrategias de mantenimiento del litoral son costosas y pueden no resultar eficaces frente a fenómenos meteorológicos extremos.
La idea es plantearse qué es viable a nivel local, y en este sentido las soluciones basadas en la naturaleza pueden ofrecer una alternativa interesante a una gestión «inflexible»: al fin y al cabo, es mejor que las zonas costeras se anticipen a un retroceso de la línea de costa en lugar de verse obligadas a aceptarlo.
Referencias
Estudio realizado por Lucie Royer, Ramboll
Documento de la ADEME : Capitalisation on climate change adaptation practices in the mediterranean area. Project portfolio Aprovechamiento de las prácticas de adaptación al cambio climático en la zona mediterránea. Cartera de proyectos
Para ir más allá
Contactos :
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Marion Péguin, Autoridad para la Conservación Costera
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Gaël Hemery, Parque Nacional Regional de la Camarga
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Marc Thibault, Tour du Valat; Anaïs Cheiron, Sociedad Francesa para la Protección de la Naturaleza